EE. UU. vincula al hijo de Nicolás Maduro con narcóticos en Medellín
- enero 6, 2026
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Según investigaciones de la justicia de Estados Unidos, el hijo del mandatario venezolano, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, conocido bajo el alias de «El Príncipe», habría protagonizado una visita a la ciudad de Medellín en el año 2020. Durante este desplazamiento, se presume que sostuvo encuentros con delegados de las Farc con el objetivo de establecer acuerdos relacionados con el tráfico de cocaína y armamento pesado, cuyo destino final sería el territorio estadounidense.
Dichas reuniones han sido minuciosamente registradas en diversos expedientes judiciales en los tribunales norteamericanos. En estos documentos, Maduro Guerra es descrito como una pieza fundamental dentro del engranaje de poder en Venezuela, atribuyéndole nexos directos con actividades de carácter criminal.
Trayectoria y cargos oficiales
Desde el año 2013, el señalado ha desempeñado el cargo de jefe del Cuerpo de Inspectores Especiales de la Presidencia, una función diseñada específicamente para él tras la llegada de su padre al poder. Su ascenso político continuó en 2017 al integrarse a la Asamblea Nacional Constituyente y, a partir de enero de 2021, consolidó su presencia en la Asamblea Nacional con un escaño propio.
Las autoridades judiciales lo vinculan estrechamente como miembro activo del denominado Cartel de los Soles. Esta organización, integrada por funcionarios civiles y efectivos militares del régimen de Venezuela, es señalada por facilitar el tránsito de estupefacientes desde Colombia, utilizando suelo venezolano como puente hacia Estados Unidos.

Los archivos de la justicia estadounidense pormenorizan que, desde el año 2014, Maduro Guerra habría tenido injerencia en la gestión de rutas aéreas y en la utilización de aeronaves pertenecientes a la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) para fines ilícitos.
Se reporta que, durante diversas estancias en la isla de Margarita, el hijo del dirigente estuvo presente en maniobras de carga de bultos de origen sospechoso en aviones oficiales. En estas operaciones, un capitán de la Guardia Nacional se encargaba de la coordinación logística, mientras que el señalado habría mantenido estas dinámicas en años posteriores.
Para el año 2017, las investigaciones sugieren su participación en la planificación de envíos que sumaban cientos de kilogramos de cocaína hacia la ciudad de Miami. Asimismo, las acusaciones mencionan negociaciones para el transporte de sustancias de menor pureza hacia Nueva York, empleando tanto la flota aérea estatal como contenedores por vía marítima.
Alianzas con grupos armados colombianos
El encuentro reportado en Medellín con las disidencias de las Farc habría tenido como fin pactar el envío de importantes volúmenes de droga a través de rutas protegidas. En este trato, se habría acordado el suministro de armas como contraprestación o método de pago. Esta cooperación estratégica buscaba garantizar la operatividad entre la estructura política venezolana y los grupos armados colombianos, con una proyección de vigencia hasta, al menos, el año 2026.

La justicia de Estados Unidos subraya la existencia de un complejo entramado de alianzas transnacionales. En este tejido participarían grupos como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Cártel de Sinaloa, los Zetas y el Tren de Aragua. Estas redes criminales habrían permitido el resguardo, transporte y comercialización de toneladas de sustancias prohibidas en el mercado norteamericano.
En términos jurídicos, Nicolás Ernesto Maduro Guerra enfrenta cargos por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, además de delitos asociados al uso y tenencia de armas automáticas y dispositivos explosivos.
El proceso legal contempla además el posible decomiso de bienes derivados de estas actividades. La investigación se mantiene abierta y se extiende a otros funcionarios y actores que gozan de la protección del Estado en Venezuela.
Impacto y geopolítica criminal
Para los investigadores, el papel de Maduro Guerra trasciende sus funciones gubernamentales públicas. Se le identifica como un actor estratégico para conectar redes globales de narcotráfico con grupos que son catalogados como terroristas por diversas naciones.

Por otro lado, las instituciones gubernamentales y judiciales de Colombia no han emitido pronunciamientos oficiales ni detalles adicionales sobre la supuesta visita de Maduro Guerra a territorio antioqueño.
No obstante, es de conocimiento público que tanto las facciones disidentes de las Farc, lideradas por alias Iván Márquez, como el ELN, han sostenido vínculos permanentes con el país vecino, aprovechando las condiciones de la zona fronteriza común.
De hecho, informes de inteligencia de Colombia han reiterado de manera recurrente que alias Iván Márquez permanece refugiado en territorio de Venezuela, evadiendo las operaciones militares lanzadas para desarticular su organización.
Fuente: Infobae